Déjame espacio … Quiero respirar!!!

D.A. / David Alonso. Opinión.

¿Cuándo se dará el relevo? ¿Cuándo descansarán?, ¿Cuándo dejarán el escenario? ¿Cuándo se jubilarán?  ¿Cuándo….?

Muchas personas pensarán que los rockeros son indomables como dicen los Barón Rojo; aunque Frank Sinatra afirmó “yo a esa mierda de música llamada Rock and Roll, no le doy ni cinco años de vida”  (1959).

Los Rainbow dijeron “larga vida al rock and roll” y  Los Suaves  gritaron “no puedo dejar el Rock” y Queen,  sin ir más lejos y de una forma indirecta, canta “el espectáculo debe continuar”.

Grupos como  AC-DC o  Rolling Stone ahí siguen. Suponemos que el caramelo es demasiado dulce  y no lo quieren  tirar, pero lo mismo sucede en otros ámbitos. Llámese  televisión, radio, prensa… esas personas están anquilosadas en esa torre de marfil y tampoco se quieren bajar e incluso hay personas de renombre que aunque estén jubilados siguen participando y repartiendo ese gran trozo de pastel llamado vanidad, ego o simplemente dinero.

El poeta Max Ehrmann en su poema ‘Desiderata’ dice “al igual que los árboles y las estrellas  tienes derecho a estar aquí”.

Cierto es que las viejas leyendas del ámbito que sea -música, literatura, política, etc- expusieron unas consignas que en su día fueron loables, pero que hoy se ven obsoletas y repetitivas, siendo en algunas ocasiones un punto negativo para muchos otros que están empezando.

Un buen músico de jazz aplica lo siguiente “aprende todo y  olvídalo” que  viene a  decir, abre tus ojos, tu mente  toca todos los temas con todas las inversiones, escalas, tritonos, relativos, etc y luego olvídalo creándolo de nuevo, ¡créalo de nuevo!.

Parece como que no hay relevo,  parece como que todas las artes ya han llegado a su tope. Se mueren las principales figuras (Paco de Lucia o Ravi Shankar) o se convierten en  padres o abuelos (Silvio Rodríguez). Además, escritores como García  Márquez,  el banquero  Emilio Botín o el actor Alex Angulo ya no están aquí.  

La  televisión o la radio con la ayuda de algunos programas y concursos buscan nuevos talentos,  independientemente de la edad que tengan, ya que hay que buscar un relevo; la máquina de hacer dinero no se puede parar.

Hay mucha gente joven buena. Buenos músicos, buenos escritores, buenos políticos, gente con ideales y con principios insondables; lo que supone, un fuerte horizonte marcado en la esperanza de que todo puede ser distinto, olvidando la importancia de uno mismo y buscando un bien común para todos,  recordando que el dinero no es el fin último de la existencia del hombre, sólo tienes que dejarles espacio y escucharles. Recuerda, tú también tienes derecho a estar aquí.




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