Maestro de Maestros

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D.A. / Opinión / Música / David Alonso

Es llamativo ver como la historia se repite y se repite, una y otra vez.

Es curioso escuchar a Jimi Hendrix decir en mitad de un concierto que “si está por ahí Eric Clapton que suba al escenario a afinar la guitarra”.

Después de leer esto pensé, pero ¿No era un gran guitarrista?.

Hablamos de grandes músicos que sufrieron una fuerte admiración por sus coetáneos, era una especie de rivalidad sana. Aparte de esto,  algunos de ellos fueron maestros de otros músicos con igual o mayor renombre, y yo pienso “¡Qué gran satisfacción para un maestro decir que mi alumno llega a ser como yo o mejor que yo!”

Si pensamos en otros ámbitos , no solo en el musical, nos encontramos con el caso del filósofo Jung cuyo maestro fue Freud, dos nombres que nos suenan seguro.

Centrándonos en el campo de la música, que es el que me compete, vamos a ver como esta idea tan poco conocida por algunos, aparece en diferentes géneros musicales y a lo largo de la historia también.

Tenemos la figura del magnífico Beethoven cuyo maestro fue Josep Haynd. Los dos son grandes músicos uno con más renombre que otro pero aún así, cada uno hizo su aportación al mundo musical, al momento en el que vivían, y también al actual.

Dentro del jazz tenemos la figura de Thelonious Monk pianista de Jazz controvertido por su forma de tocar y por su forma de componer. Fue maestro de Miles Davis y John Coltrane; pero como a todos nos ha pasado, hemos tenido maestros buenos y malos, o eso es lo que nos  pareció. Digo esto porque para Miles Davis fue nefasto como maestro eso  sí, su planteamiento exátono propio de Monk bien que lo ha reflejado en su forma de tocar, sin mencionar que actualmente está en funcionamiento el instituto Thelonious Monk de jazz. Por el contrario, para Coltrane fue un maestro excepcional; prueba de ello han sido algunos discos en los que aparecen los dos juntos.

Y  por último, dentro del Rock tenemos a Joe Satriani maestro de Steve Vai y Kirk Hammett. Los tres son brillantes guitarristas cada uno dentro de una estética.

Satriani crea composiciones en el que el blues es la madre del cordero, Steve Vai usa poliacordes que dan ambigüedad a sus composiciones y Kirk Hammett mantiene una estética cortante y aplastante dentro de Metallica.

Como puedes observar la historia se repite,  la magia fluye y la admiración del uno hacia el otro también.

Pero lo más importante es que la composición y creatividad musical sigue siendo igual, mejor o distinta; pero eso sí,  igual de buena, y todo se hizo por compartir aquello que ellos sabían, y dejar que el otro se convierta en lo que tú eres ahora.

¿Por qué no te animas a hacer lo mismo?.




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