Gala inaugural de la 60ª Seminci

El acto brinda emoción, música y directores de nivel. Fernando Lara ha recibido la Espiga de Honor.

Mucha emoción, música y una amplia representación de directores han marcado la gala inaugural de la 60 edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), que ha servido para festejar el cumpleaños y para reafirmar el compromiso del festival con el cine de autor.

El momento de más emoción se ha vivido cuando se ha entregado la Espiga de Honor al que fue director del festival durante veinte años y que le dio sus principales señas de identidad, Fernando Lara, al que ha acompañado en el escenario el equipo de trabajo que le acompañó en su labor directiva y que aún continúa organizando el certamen.

“Nos enseñó una forma de trabajar que defenderemos siempre”, ha asegurado Denise O’Keeffe, la emocionada portavoz del equipo de trabajo de Lara, quien ha asegurado al recibir el galardón que no era “fácil” para él ese momento porque le resultaba complicado explicar con palabras la emoción y gratitud.

“Esta espiga no es individual, es colectiva y de todos los que están aquí. Es de ellos tanto como mía”, ha manifestado Lara refiriéndose a sus compañeros, antes de concluir su intervención con unas “gracias infinitas por veinte años de felicidad”.

La música y el humor las han puesto Álex O’Dogherty y su banda La Bizarrería, que han animado cada uno de los espacios de la gala de inauguración del 60 festival, que finalizará el próximo sábado y que proyectará más de 270 películas entre largometrajes y cortos.

Los padrinos de esta edición han sido José Sacristán e Ingrid García Jonsson, que han leído la tradicional carta del director del festival, Javier Angulo.

En el texto, el director ha explicado que “en pleno siglo XXI” afrontan la sesenta edición de Seminci tras décadas de transformaciones en el ámbito cinematográfico como los cambios en el sonido, en los espacios de proyección o el paso del cine elaborado con medios rudimentarios al 3D.

“Lo único que ha cambiado poco es el cine de autor o artístico, rodado por directores casi siempre guionistas con una visión muy particular de la realidad que cuentan historias creíbles sin concesiones ni atajos y capaces de conmover al espectador porque los sentimientos funcionan al margen de la tecnología”, ha reflexionado.

En la carta, el director ha recordado que el cine de autor es una “seña de identidad” del festival a la que no quieren renunciar y ha animado a los asistentes a mirar al pasado, “lo que significa” el festival para ese tipo de cine.

Por el escenario del Teatro Calderón de Valladolid, que acoge estos días el festival, han pasado varios directores de cine y algunos han reconocido tener un cariño especial a Seminci.

Como Gracia Querejeta, que ha recordado que su “primer premio importante” lo recibió en el certamen vallisoletano, o Iciar Bollaín, que ha rememorado el “cariño” con el que acogió Valladolid a su primera película, o Fernando León de Aranoa, que ha explicado que si tuviera que construir un festival de cine a su medida “se parecería mucho” a Seminci.

Además, han pasado por el escenario Robert Guediguian, que presenta en esta edición su película “Una historia de locos”, la realizadora Naomi Kawase, que mañana acerca a Seminci “An (Una pastelería de Tokio)” o Goran Paskaljevic, presidente del jurado de la sección oficial de la sesenta edición y el único realizador con tres Espigas de Oro.

Antes del inicio de la gala, actores como Imanol Arias, Ruth Gabriel o Asunción Balaguer han puesto el glamur desfilado por la alfombra roja hasta la puerta del Teatro Calderón, que también ha tenido un hueco para las reivindicaciones de los trabajadores del teatro, que han portado una pancarta en la que podría leerse “La cultura sin recorte de derechos”.




Deja un comentario